
Oscar Pérez de la Fuente
Universidad Carlos III de Madrid
https://orcid.org/0000-0002-3708-846X
Abstract
Este texto presenta las ideas clave del marco de la obra Negociación tridimensional de David A. Lax y James K. Sebenius, que concibe la negociación como la interacción de tres dimensiones simultáneas: las tácticas en la mesa de negociación, el diseño del acuerdo que pone de manifiesto los verdaderos intereses económicos y no económicos, y el contexto más amplio que configura la situación fuera de la mesa. Centrarse en los intereses es fundamental en este enfoque, ya que las posiciones declaradas a menudo ocultan objetivos, limitaciones y preocupaciones implícitos. El análisis destaca la importancia de adoptar la perspectiva del otro, la evaluación cuidadosa de las propias prioridades y el uso de herramientas clásicas como la BATNA y la ZOPA, al tiempo que advierte contra la reducción del análisis a una única variable distributiva, como el precio. El texto también identifica factores contextuales más amplios que influyen en los resultados, incluyendo las relaciones, las emociones y las orientaciones culturales hacia los resultados o hacia las relaciones. Destaca el papel del «contrato social» o del espíritu del acuerdo a la hora de establecer expectativas, confianza y normas de resolución de conflictos, y señala cómo las elecciones de proceso y las tácticas (por ejemplo, el anclaje) pueden distorsionar los resultados. Por último, aborda las tensiones éticas en el comportamiento negociador a través de lentes deontológicas, consecuencialistas, maquiavélicas y basadas en la virtud, y concluye con cuatro prácticas para salvaguardar los intereses: preguntar y indagar, mapear los intereses utilizando información pública, aprovechar las fuentes internas y consultar a asesores expertos.
Palabras clave:emociones, intereses, información, criterios objetivos, relaciones
Los profesores David A. Lax y James K. Sebenius que participan del Proyecto de Negociación de la Universidad de Harvard, en su obra Negociación tridimensional. Herramientas poderosas para cambiar el juego en sus negociaciones más importantes, ofrecen nuevas perspectivas a la hora de abordar negociaciones.
Según su enfoque, las negociaciones deberían comprenderse como tridimensionales, donde se dan 3 elementos más o menos simultáneamente a lo largo de la negociación efectiva. Estas dimensiones son: a) la táctica, son los movimientos persuasivos y de tira y afloja. Cabe mencionar que las malas tácticas pueden arruinar una negociación; b) el diseño del acuerdo: fuera de lo obvio descubrir los verdaderos intereses económicos y no económicos de las partes y; c) la disposición del escenario, elementos lejos de la mesa, que dan forma y remodelan la situación (Lax, Sebenius, 2007, 14).
A continuación, se analizará el tema de exploración de intereses, desde la perspectiva de Estrategia Minerva Blog
Lax y Sebenius empiezan por definir interés como “todo aquello que le importa a usted y esto potencialmente en juego en la negociación” (Lax, Sebenius, 2007, 103). Todo su enfoque parte de la constatación de que una cosa son los intereses explicitados en la mesa de negociación y otra distinta los intereses reales o implícitos de las partes, hayan sido manifestados claramente o no.
En la exploración de estos intereses (reales o implícitos) en el manejo de la información sobre la otra parte es primordial y es bueno hacer, en diversas etapas del contexto negocial, el ejercicio de ponerse en el lugar del otro. Y, como algo previo, también es relevante que uno mismo -o dentro del mismo equipo negocial- haga una exploración serena de los verdaderos intereses en juego: qué se busca obtener con la negociación, que se podría ganar y qué se podría perder. En los habituales términos de la Teoría de la Negociación, cuál es la mejor alternativa a no negociar o BATNA y cómo se establece la Zona de Posible Acuerdo -ZOPA– entre las partes.
Sin embargo, el énfasis de Lax y Sebeneius por la relevancia de los intereses (reales) en el marco de la negociación tridimensional, pone en evidencia que centrar toda la atención negocial en dimensiones distributivas lineales, como la negociación de un precio, puede hacer perder de vista una serie de intereses potencialmente más ricos.
Desde esta perspectiva, el análisis del BATNA y la ZOPA pueden ser buenas herramientas, pero no desde una única variable, sino contemplando todas las dimensiones en juego en el contexto negocial.
En muchas negociaciones, las relaciones son un factor relevante a tener cuenta. A veces, las emociones guían la actuación de las partes y esto puede distorsionar algunas previsiones. En otras ocasiones, se aceptan malos o mediocres resultados con tal de mantener la relación. Lax y Sebenius en este punto distinguen países donde se centran en las relaciones, con los de Europa dle Sur y América Latina y otros que se centran en resultados, como los países anglosajones y de Europa del Norte.
Otro factor a tener en cuenta sería el contrato social, más allá de la dimensión estrictamente económica, éste rige las expectativas de la gente acerca de la naturaleza grado y duración de lo negociado, el proceso que se ha de seguir y de la forma que se manejan acontecimientos imprevistos. Como afirman Lax y Sebenius, sería “el espíritu del acuerdo.” Es bueno tener claro este marco amplio para evitar conflictos o poder solventarlos sin muchos problemas. Tiene que ver con establecer relaciones en un marco de confianza, en el marco que una cultura negocial compartida, donde se establecen con claridad las obligaciones de las partes y el modo habitual de solucionar posibles conflictos (Lax, Sebenius, 2007, 101-102).
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El tercer factor es el proceso mismo. Es frecuente, que determinados procesos negociales condicionen el resultado y en ocasiones se utilizan trucos y tácticas negociales, como el anclaje. Estas tácticas pueden ser especialmente perjudiciales para una de las partes, que ha de saber identificarlas y defender su posición. Otra cosa importante es distinguir la mesa de la negociación de todo el contexto negocial. Habitualmente es más sencillo conseguir avances en la negociación en contextos informales (Lax, Sebenius, 2007, 102-103).
Por último, un factor a tener en cuenta es la ética. Algunos elementos de determinadas negociaciones pueden ser controvertidos moralmente, por ejemplo algunos trucos negociales que implican omitir o manipular la información para la otra parte Lax, Sebenius, 2007, 103).. Desde el punto de vista ético, no será lo mismo la respuesta desde el modelo deontológico y su deber de decir siempre la verdad, del modelo consecuencialista, que sostiene la mayor felicidad para el mayor número de personas, del modelo maquiavélico, centrado en el éxito y del modelo virtuoso que propone actuar como la haría en esa situación una persona virtuosa (Lax y Sebenius abogan por no confundir las posiciones negociadoras con una serie más completa de intereses reales y proponen 4 prácticas que le ayudarán a salvaguardar sus intereses:
–Preguntar, escuchar y tantear
La información sobre los intereses de la otra parte es primordial. La mejor forma de obtenerla es escuchando atentamente y tanteando cuales serían sus respuestas a las diversas posibilidades del mapa negocial.
–Usar fuentes públicas para trazar el mapa de intereses
Cuando se deben tomar decisiones relevantes es bueno acudir a los registros públicos e instituciones implicadas para recabar información objetiva. También es bueno contar con informes de organismos independientes e informaciones, especialmente si su credibilidad está contrastada.
–Aprovechar fuentes internas
Naturalmente, si se puede tener información de primera mano a partir de alguien que conozca los intereses de la otra parte, puede ser particularmente útil. También es relevante tener información sobre los negociadores y las personas implicadas, y sus intereses explícitos, implícitos y reales.
–Aprovechar consejeros conocedores
En contextos negociales complejos, se suele acudir a profesionales como abogados o intermediarios. Lo que recomiendan Lax y Sebenius es que se les pregunte por su experiencia en este tipo de situaciones. Quizá es debido a que -como ya formulóAristóteles hace muchos siglos- la experiencia puede ayudar a comprender mejor una situación particular (Lax, Sebenius, 2007, 105-108).
Bibliografía
Lax, David A., Sebenius, James K. (2007), Negociación tridimensional. Herramientas poderosas para cambiar el juego en sus negociaciones más importantes, Barcelona: Granica, trad. Affán Buitrago Valencia.



